Foro Transición Energética Bolivia 2050 marca el rumbo de las políticas energéticas a largo plazoplazo

UCOM MHE 28-06-2024.- Con la participación activa de autoridades gubernamentales, empresarios, organismos de cooperación internacional, expertos y representantes de instituciones de la sociedad civil, el Foro Transición Energética Bolivia 2050 definió estrategias y lineamientos para las políticas públicas a largo plazo en el ámbito de los hidrocarburos y energías.

El evento, que se realizó en la ciudad de Santa Cruz este jueves y viernes, presentó las conclusiones de las mesas de trabajo correspondientes a las áreas de hidrocarburos, financiamiento climático, biocombustibles, energías renovables, recursos evaporíticos y energías alternativas, las cuales se detallan a continuación.

Hidrocarburos

En el sector de Hidrocarburos se estableció la necesidad de aprovechar las potencialidades de la industria del gas en Bolivia y la oportunidad actual y futura del mercado de Brasil, mediante una reestructuración de políticas de Estado, regalías e impuestos, de incentivo a la exploración y explotación, y tarifas sostenibles para el mercado interno.

Se definió agilizar procesos administrativos y optimización de contratos que fomenten la actividad de exploración y explotación de hidrocarburos, promoviendo la economía de sus proyectos y su desarrollo continuo.

También se planteó agilizar la mejora de estas políticas de Estado en búsqueda de reactivar el sector, de manera que hacia 2025 se proyecte la necesidad de mejorar las condiciones económicas, legales, administrativas y operativas para la ejecución de actividades de exploración y explotación. Hacia 2030 se pretende optimizar la posición de Bolivia a nivel regional como país atractivo para las inversiones en exploración y explotación de hidrocarburos, con políticas de regalías e impuestos sostenibles y equitativas.

Financiamiento climático

El desafío principal planteado en esta área es facilitar el acceso a financiamiento climático para acelerar la transición energética. Esto incluye diseñar proyectos innovadores y formular una taxonomía específica para el sector energético. Se consideró necesario estimar las necesidades de inversión y el costo-beneficio, y determinar cuánto de esto puede ser cubierto por el financiamiento climático.

Se debe acceder a financiamiento y crear espacios de intercambio con actores clave del sector financiero y público, como la Bolsa Boliviana de Valores y otras instituciones financieras. También se concluyó que es crucial desarrollar capacidades institucionales en el sector energético y otros sectores gubernamentales para estructurar proyectos climáticos y definir responsabilidades para ejecutar iniciativas de financiamiento climático.

Biocombustibles

Se estableció la necesidad de establecer una coordinación entre el Estado y el sector privado para el desarrollo de los biocombustibles hacia el 2050. Este apoyo se basa en tres variables: la planificación de volúmenes, la investigación y el financiamiento. Todo esto con el objetivo de sustituir el 100% de las importaciones de diésel fósil, insumos, aditivos y gasolinas para el año 2050.

El segundo tema importante se refiere a la producción de biodiésel y la identificación de materias primas alternativas a las existentes, que no interfieran con la seguridad alimentaria y sean amigables con el medio ambiente.

Todo lo anterior debe alinearse con la Ley 300, la Ley de la Madre Tierra. También se vio necesario actualizar el marco normativo existente, específicamente la Ley 1098, con el objetivo de que los biocombustibles alcancen las metas de manera gradual para el 2050 y lograr una bioeconomía para ese año.

Energías renovables

En el ámbito de energías renovables, se propone elaborar un nuevo marco normativo para promover la transición energética y la adopción de nuevas tecnologías y servicios, estableciendo mecanismos como subastas para garantizar la sostenibilidad del sistema eléctrico, la seguridad del suministro, tarifas equitativas y la reducción del consumo de combustibles fósiles.

Asimismo, se concluyó que es fundamental establecer precios competitivos y estables mediante modelos de transacciones eficientes y transparentes y una planificación centralizada. Se debe impulsar proyectos de energías renovables respetuosos con el medio ambiente y socialmente éticos, fomentando un marco normativo económico y financiero que incluya a todos los actores, tanto públicos como privados, y alianzas público-privadas.

Además, se recomendó implementar esquemas de financiamiento ágiles y preferenciales, como fondos climáticos y certificaciones, para proyectos de energías renovables a corto, mediano y largo plazo. También se vio la urgencia de contar con una ley de eficiencia energética que establezca mecanismos de financiamiento y metas obligatorias en este ámbito. Se debe ajustar los precios de los combustibles fósiles para la generación eléctrica, asegurando que el costo final sea adecuado para los consumidores.

Recursos evaporíticos y litio

En el área de recursos evaporíticos, se concluyó que es importante promover la cooperación regional es esencial para el desarrollo sostenible de los salares y lagunas saladas, impulsando reformas en los sistemas de gobernanza, nuevos modelos de negocio y colaboración en la cadena de valor. La agenda para desarrollar la cadena productiva de recursos evaporíticos y litio debe enfocarse en generar capacidades productivas y tecnológicas.

Igualmente se consideró fundamental una adecuada captación, distribución y uso de rentas económicas, incentivos para atraer inversiones, y normativas ambientales y sociales para la sostenibilidad de los proyectos, además de promover la economía circular del litio. Otra conclusión se refiere a contar un marco fiscal y regulatorio robusto es necesario para establecer alianzas público-privadas y captar inversiones, manteniendo la soberanía nacional y la integridad de la empresa estatal.

Energías alternativas

Las conclusiones en este sector parte de la evidencia de que Bolivia tiene un gran potencial solar para generar hidrógeno verde, lo cual puede ayudar a descarbonizar su economía y participar en mercados de exportación. En ese sentido, para desarrollar esta industria, se necesitan incentivos económicos y tributarios sin subsidios, además de la participación del sector público y privado y un marco normativo claro.

Respecto a la estrategia nacional de hidrógeno verde, se debe identificar oportunidades y barreras para desarrollar la cadena de valor y derivados como combustibles sintéticos, lo cual podría reducir la dependencia de la importación de combustibles líquidos. También se enfatiza la importancia de implementar la electromovilidad con celdas de combustible de hidrógeno y vehículos eléctricos con baterías de litio.

En el área nuclear, se sugiere implementar proyectos de reactores modulares pequeños (SMR) para apoyar la transición energética, la industrialización y la lucha contra el cambio climático. Es importante formar y capacitar recursos humanos en tecnología científica para implementar los SMR y realizar estudios técnico-económicos para evaluar su viabilidad en la generación eléctrica.